22/11/2019

¿Es seguro reutilizar las bolsas de congelación?: SAIA lo cuenta en ‘La Vanguardia’


En el tema de las bolsas de congelación tras sacarlas del congelador y usar su contenido siempre nos surge la misma pregunta: ¿y ahora qué? Tirarlas sería lo más cómodo y caro y también lo menos sostenible. ¿Pero se pueden lavar y volver a usar? ¿Es seguro reutilizarlas para alimentos?

No todo es tan evidentemente superfluo o fácil de eliminar, sobre todo si entra en juego la seguridad alimentaria..

Carnes y pescados

Aunque en general es seguro reutilizarlas no siempre lo es. Productos crudos como la carne y el pescado dejarán bacterias en su interior que pueden provocar una contaminación cruzada hacia los alimentos que pongamos después nos cuenta Riera.

También las grasas o los ácidos pueden dar problemas. Básicamente que no permitirán limpiar bien las bolsas, con lo que será mejore descartarlas. El pan es un producto que no da problemas y permite reutilizar las bolsas de congelación.

No todas las bolsas sirven para uso alimentario. Esta información tiene que figurar en el envase y también si son o no reutilizables, porque dependiendo del material plástico utilizado podrían no serlo.

Alternativas sostenibles

Lo mismo ocurre si nos animamos a lavarlas para reutilizarlas. También en este caso habrá que consultar si admiten altas temperaturas (más de 80 grados) necesarias para una total desinfección.

En ese caso se podría recurrir al lavavajillas pero alerta hay que tener en cuenta que el número de lavados también afecta a la transmisión de plástico a los alimentos, que será mayor cuanto más uso y desgaste tenga la bolsa en cuestión. En todo caso, importante también dejar que se sequen bien después de lavadas y antes de volver a usarlas.

Bolsas de sicilona

Pero si se quiere evitar el plástico siempre se puede recurrir a botes de cristal o a las bolsas de congelación de silicona. Al ser más gruesas aguantan mejor la limpieza en lavavajillas o incluso si utilizamos algún desinfectante como lejía para eliminar el resto de bacterias que dejan los productos crudos, nos cuenta Lluis Riera. Además son mucho más polivalentes. Como son herméticas también sirven para congelar un guiso o una calabaza lavada, troceada y lista para cocinar. También se puede calentar en agua o en el microondas directamente en la bolsa. Son bastante más caras pero la ventaja es que se pueden usar muchas veces.

Se puede leer el artículo completo aquí


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