19/09/2018

Los riesgos de comprar mojitos y cervezas en la calle o en la playa: SAIA lo cuenta en ‘La Vanguardia’


Seguramente alguna vez no te has podido resistir en un momento de calor a comprar una cerveza a un latero o un mojito a los vendedores ambulantes ilegales de la playa. ¿Pero realmente sabes lo que estás bebiendo?¿Son seguras para nuestra salud?

En estas últimas semanas la Guardia Civil y la Guardia Urbana de Barcelona en una operación conjunta, han encontrado diferentes productos que contenían la bacteria E-Coli (Echerichia coli) que procede de los intestinos de los animales o humanos. Es decir estas bebidas contenían restos fecales en los ingredientes que se iban a utilizar para hacer posteriormente mojitos. Hace un tiempo en Europa se dio la llamada “crisi del pepino” cuando muchos turistas afectados por la bacteria del E-coli presentaron síntomas graves como diálisis durante un tiempo e incluso algunos fallecieron.

Los utensilios y productos necesarios para hacer estas bebidas normalmente se guardan en contenedores de basura, alcantarillas o espigones de las playas. Lo mismo pasa con las latas de cerveza que se venden por la calle. Eso significa que cualquier bacteria puede llegar a estas bebidas que se convierte en una irresponsabilidad y un riesgo importante para la salud pública.

Según nos cuenta Lluís Riera, director de la consultoría de Seguridad Alimentaria y del Agua (SAIA), no hay ningún tipo de control sobre el producto, las temperaturas de conservación son inadecuadas, las zonas de manipulación no se desinfectan, no hay higiene en los vasos, no sabemos en qué condiciones se ha hecho el hielo, de dónde ha salido la menta…Todas estas circunstancias favorecen la proliferación de bacterias.

En el caso de la bacteria E-Coli es posible que a mucha gente no le pase nada pero en cambio a otra le provoque diarrea, fiebre y vómitos e incluso infecciones muy graves.

En algunos casos, pueden producir una deshidratación importante que puede acabar con un fallo del riñón o incluso que las bacterias pasen a la sangre y llegar a producir una infección generalizada, nos cuenta Antoni Trilla, jefe de Epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona.

Otro riesgo de tomar esas bebidas puede ser contraer una hepatitis vírica que se transmte por los alimentos, nos cuenta Lluís Riera. Algunas de las bacterias que se pueden encontrar en bebidas que se venden en la calle o en la playa son la salmonella, E-coli, estafilococo, aureus o listeria, una bacteria muy presente en Europa que preocupa a mujeres embarazadas porque puede llegar a afectar al feto y provocar abortos.

También la bacteria conocida como campylobacter que se encuentra en bebidas almacenadas y sin controles higiénicos que pueden provocar vómitos, diarreas, deshidratación extrema o fiebres.

No sólo las bebidas son peligrosas, comprar fruta cortada en la playa como por ejemplo sandía también puede provocar riesgos para la salud. Es importante tener en cuenta estos consejos y tener muy presentes estos riesgos para intentar evitar contagios indeseados.

Se puede leer el artículo completo aquí.


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