23/09/2020

Lo que nunca deberías hacer con las sobras de la comida: SAIA lo cuenta en ‘La Vanguardia’


¿Sabias que cada año se desperdician 1.700 millones de toneladas de alimentos en todo el mundo? Una correcta manipulación de las sobras es clave para no desechar comida innecesariamente, y también para evitar ingerir preparaciones en mal estado que puedan causarnos intoxicaciones alimentarias.

Si cocinamos más cantidad de comida de la que vamos a consumir en el momento es importante seguir unas pautas de conservación y almacenamiento:.

  • Debemos dejar que se enfríen un poco y meterlas en la nevera o en el congelador cuanto antes para evitar que pasen más tiempo de lo necesario en la zona de peligro. Es decir, en un ambiente de entre 4-65 grados nos cuenta Lluís Riera, licenciado en Química y Ciencia y Tecnología de la Alimentación y director de la Consultoría SAIA.
  • Esta temperatura es ideal para la proliferación de microorganismos que pueden dañar nuestras preparaciones y también enfermarnos. En ocasiones el sabor, el olor y el aspecto es insuficiente para saber si la comida está en mal estado. Por ello es recomendable no dejarla a temperatura ambiente más de 1-2 horas, dependiendo de la época del año.
  • Debemos ser especialmente cuidadosos con alimentos crudos, preparaciones con huevo, con proteína o con líquido, donde es más fácil que los microorganismos campen a sus anchas. En los cocidos con carne tipo escudella se extienden rápidamente. En cambio, si se trata de salsas con huevo crudo, tortillas de patatas poco cuajadas o restos del plato donde hemos comido, directamente es mejor no guardarlo. Sobre todo en verano, cuando las temperaturas son más altas.
  • Para enfriarlos más rápido, podemos sumergir el envase donde almacenemos las sobras en agua fría, así bajará la temperatura enseguida.
  • Una vez se enfríen, también es esencial almacenarlas adecuadamente en recientes herméticos (no importa si son de plástico o de cristal) aptos para almacenar alimentos y adecuados para conservar en nevera, información que puede consultarse en los iconos impresos en las paredes del envase.
  • Y cuántas veces podemos recalentarlas? Solo una vez. Es importante exponer los alimentos lo menos posible a la zona de peligro. Su proliferación se ralentiza al refrigerar la comida, pero con el calor vuelven a activarse. Es decir, cuántas más veces repitamos esta operación, mayor será la carga de bacterias.

Se puede leer el artículo completo aquí




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