24/07/2018

Leche cruda: Riesgos y precauciones que SAIA nos explica en ‘20 minutos’


Hace unos días, el gobierno de la Generalitat de Catalunya aprobó la venta de leche cruda de vaca directa al consumidor final, prohibida durante casi 30 años. Aunque la leche cruda se ha convertido en última tendencia en la alimentación, se trata de una moda que entraña riesgos para nuestra salud.

Lluís Riera, experto en seguridad alimentaria, nos explica que la leche cruda es perjudicial para la salud pública y al mismo tiempo tiene un gran coste económico para el sector ganadero. La leche cruda contiene microorganismos patógenos como la Salmonella, Listeria, Escherichia Coli y Brucella, bacterias que pueden provocar diarreas e incluso la muerte.

Algunos de sus defensores aseguran que las propiedades y sabor de la leche cruda son mejores que la que se comercializa pasteurizada (fresca), aunque esto es bastante cuestionable. Los procesos de pasteurización de la industria alimentaria apenas afectan al sabor y el aroma de la leche, ya que se hacen a gran rapidez: se pasteuriza a 75 grados durante 15 segundos y luego se reduce la temperatura de forma muy rápida. De esta forma se eliminan las bacterias patógenas de una forma que hervir la leche en casa no garantiza, y se mantienen las propiedades organolépticas.

Para aquellos que quieran probar la leche cruda es necesario hervirla no una, sino tres veces y lo ideal es que la leche no supere los 3 grados (un poco difícil en la época de verano) nos cuenta Gemma del Caño, también experta en seguridad alimentaria.

Sin embargo, los expertos en seguridad alimentaria argumentan que lo más recomendable y seguro para nuestra salud es no comprar leche cruda, ya que según un estudio hecho en Estados Unidos beber leche cruda es 840 veces más arriesgado que consumirla pasteurizada.

Se puede leer el artículo entero aquí.


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