22/07/2019

Comer marisco en verano: SAIA lo cuenta en ‘La Vanguardia’


Sin duda alguna comer marisco crudo en la época de verano puede ser perjudicial para nuestra salud ya que el agua de mar está más caliente y las temperaturas altas son propicias al desarrollo de bacterias. Un ejemplo serían los moluscos crudos ya que filtran el agua de mar a través de su organismos para alimentarse y en ese proceso pueden acumular bacterias y otros microorganismos.

Aunque el marisco se somete a un proceso de depurado puede darse el caso que alguno de los microbios del que es portador no quede destruido y que nos veamos afectados por algunos de ellos. El más común en España es la bacteria vibrio que suele encontrarse en las zonas costeras que produce una enfermedad denominada vibriosis que provoca diarreas y vómitos y si no se trata puede llegar a ser mortal

Los pescados en salazón son muy seguros porque la sal es una barrera a las infecciones, pero estos microorganismos se han adaptado muy bien y resisten en el medio salino, nos cuenta Lluís Riera, director técnico y tecnólogo de los alimentos de la consultoría SAIA. Si el marisco se recolecta, se depura, se conversa de la forma adecuado y no pierde la cadena de frío no tiene por qué presentar riesgos.

Por otro lado en ocasiones ni siquiera es recomendable cocerlos (si no es por encima de
65º) para personas con alguna enfermedad, embarazadas o que siguen tratamientos inmunodepresivos o son portadores de VIH.

El consumidor también tiene un papel importante en el proceso de conservación del marisco. Es recomendable que el marisco sea lo último que se compra cuando se va al mercado para evitar pasearlo demasiado y que le puedan afectar los cambios de temperatura.

No conviene tenerlo más de dos horas fuera de la nevera. En el caso de los moluscos y crustáceos se deben rechazar los que tengan la concha abierta y no se cierran al drles un golpe y los que no se abran con la cocción.

El marisco se debe guardar y manipular de forma separada de otros alimentos y dejarlo (no más de un día) limpio y cubierto con un trapa húmedo en el estante inferior del frigorífico a no más de 5 grados de temperatura.

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