04/06/2019

Día Mundial de la Seguridad Alimentaria: una oportunidad para visibilizar los retos en esta materia


El próximo 7 de junio de 2019 se celebra por primera vez el Día Mundial de la Seguridad Alimentaria (WFSD), que pretende llamar la atención sobre la repercusión de los alimentos seguros en la contribución a la seguridad alimentaria, la salud de las personas, la prosperidad económica, la agricultura, el acceso a los mercados y el turismo, así como el desarrollo sostenible.

Para concienciar de la urgente necesidad de concienciar a las personas, los gobiernos y las empresas y promover y facilitar la toma de decisiones basadas en criterios científicos para favorecer la inocuidad de los alimentos a nivel mundial, la Asamblea General de las Naciones Unidas, encargada de su aprobación, decidió en diciembre de 2018 proclamar cada 7 de junio el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos.

Dentro de las Naciones Unidas, son la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) quienes se encargan de trabajar por la inocuidad alimentaria en todo el mundo y velar por la salud de los consumidores. La FAO se centra en la seguridad de los alimentos a lo largo de la cadena de suministro, es decir, durante la producción y el procesado, mientras que por su parte la OMS controla las implicaciones de la inocuidad alimentaria en la salud pública. La colaboración entre ambas es fundamental y tiene una larga trayectoria.

El proceso de garantizar la inocuidad alimentaria, sin embargo, no se limita a las organizaciones de las Naciones Unidas. También implica a gobiernos, empresa alimentaria y consumidores, como veremos más adelante en este mismo post.

¿Por qué un Día Mundial de la Seguridad Alimentaria?

Aunque la seguridad alimentaria a menudo es algo que damos por sentado, los alimentos inseguros son una amenaza para la salud humana y las economías. Cada año cerca de 3 millones de personas mueren a causa de enfermedades transmitidas por alimentos y agua, y varios millones caen enfermas, tanto en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo. Eso no sólo implica un problema de salud pública, sino que genera un desperdicio de alimentos que no es compatible con un panorama mundial en el que millones de personas pasan hambre.

Y eso no es todo: las cadenas de suministro de alimentos globales son cada vez complejas e interconectadas, con más etapas y más largas, por lo que se hace necesario establecer protocolos y regulaciones que dependen de varios niveles políticos. Una mayor visibilidad de los retos de la seguridad alimentaria en el mundo puede ayudar a su comprensión y su resolución.

Por último, la inocuidad en los alimentos son un punto clave en la consecución de los objetivos y metas de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas, como el fin de la pobreza, el hambre cero, el agua limpia o la igualdad de género (los alimentos y el agua que no son seguros afectan especialmente a los colectivos más vulnerables, como mujeres, niños y ancianos, así como colectivos migrantes o marginales).

Los días mundiales que establece la ONU permiten llamar la atención de los medios de comunicación de todo el mundo sobre una problemática sin resolver para sensibilizar a la opinión pública de forma que ésta exija a sus gobernantes que tomen medidas. En este sentido, un día mundial de la seguridad alimentaria sirve para promover la concienciación y conocimientos sobre la inocuidad de los alimentos e inspirar acciones para lograr que sean más seguros.

Una iniciativa que surgió en 2015 en Ámsterdam

Cuando el 15 de diciembre de 2015 en Ámsterdam se celebró el Simposio sobre la carga mundial de las enfermedades transmitidas por los alimentos, la que era entonces presidenta del Codex Alimentarius (Código de Alimentación), la suiza Awilo Ochieng Pernet, sugirió que era necesaria la celebración de un día mundial de la seguridad alimentaria, ya que en el mundo se estima que anualmente se enferman una de cada 10 personas a causa de la ingesta de alimentos contaminados (600 millones de personas en total), y de ellos, 420.000 mueren.

La idea del día mundial de la seguridad alimentaria tomó forma durante el año 2016, y en el 39º periodo de sesiones la Comisión del Codex Alimentarius aprobó por unanimidad promover esa jornada permanente en el marco de las Naciones Unidas.

En julio de 2017, en el 40º periodo de sesiones de la conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO en inglés), se adoptó una resolución de apoyo al día mundial de la seguridad alimentaria, que a su vez apoyó la Organización Mundial de la Salud en diciembre de ese mismo año.

Fue en julio de 2018 cuando Costa Rica, durante una reunión sobre desarrollo sostenible en Nueva York, decidió liderar una resolución en la Segunda Comisión de la Asamblea General de Naciones Unidas que se celebraría en noviembre de ese año para promover este día. Y así fue como el 20 de diciembre de 2018 las Naciones Unidas proclamó que el día 7 de junio de cada año se celebrará el Día Mundial de la Seguridad Alimentaria.

¿Cómo se mide el impacto del Día Mundial de la Seguridad Alimentaria?

Como ocurre en otros días mundiales relacionados con los derechos humanos, el desarrollo sostenible o la salud, el impacto que tendrá el Día Mundial de la Seguridad Alimentaria será directo e indirecto.

El impacto directo se medirá por medio de contactos de prensa con los distintos organismos participantes en el día, la difusión de los medios de comunicación, interacción en redes sociales, etc. Este impacto suele ser desigual dependiendo de la región del mundo. En España, por ejemplo, se prevé que esta jornada llegue a tener muy buena acogida, ya que otros días mundiales que atraen mucho la atención todos los años son los dedicados al Medio Ambiente, el 5 de junio y el Agua, el día 22 del mismo mes.

El impacto indirecto podrá detectarse a medio plazo teniendo en cuenta el crecimiento de interés de las empresas alimentarias en preservar la inocuidad de sus productos y de la importancia de las empresas que se dedican a la consultoría alimentaria, el trabajo de los gobiernos en legislar sobre la materia, etc.

La seguridad alimentaria en Cataluña

La seguridad alimentaria en Cataluña está al nivel de la Unión Europea, y establece una responsabilidad compartida entre la empresa alimentaria, la administración pública y los consumidores:

  • Los operadores de la cadena alimentaria (la empresa alimentaria, como los agricultores y ganaderos, distribuidores, vendedores, etc.) deben garantizar la seguridad de los productos que manipulan, desde la fase minorista hasta la venta para el consumo.
  • Las administraciones públicas deben llevar a cabo un control oficial y un seguimiento permanente de la actividad de las empresas alimentarias para asegurar que se cumple la normativa vigente en la materia.
  • Los consumidores deben responsabilizarse de que los productos alimentarios desde que los adquieren hasta que los consumen sean seguros, manipulándolos, conservándolos, separándolos y cocinándolos correctamente, para evitar enfermedades transmitidas por los alimentos en el ámbito doméstico.

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